«He perdido a un amigo y a un excelente maestro»

El Pueblo de la Capital rinde Tributo al Comandante en Jefe Fidel Castro Rùz en La Plaza de La Revoluciòn Josè Martì, El Primer Ministro de la Mancomunidad de Dominica Dominica, el Honorable Roosevelt Skerrit
Foto: Jose M. Correa

Las páginas de la historia consignan que en cada siglo nace por lo menos una personalidad que trasciende a la vida y capta la imaginación y la atención del mundo por su singular arrojo con la consecución de lo extraordinario y por las ondas de choque que crea su quehacer genera al combatir la opresión y el orden establecido. Fidel Castro, líder indiscutible de la Revolución Cubana fue una de esas personalidades, y siento privilegio de haberlo llamado mi amigo y mi mentor.

Así expresó Roosevelt Skerrit, primer ministro de Dominica y presidente Pro tempore de Caricom.

Inspirado por el gran héroe de la independencia de Cuba, José Martí, quien tuvo la visión de una Cuba libre de la injerencia estadounidense, o sea, una Cuba con todos y para el bien de todos, Fidel liberó a Cuba de la brutal dictadura batistiana y condujo a su país por el camino del socialismo y de la libre determinación, continuó.

Durante más de 50 años, y contando con el respaldo de amigos, la Revolución Cubana ha resistido el despiadado embargo económico y comercial, orquestado por Occidente, y que le ha costado a ustedes los cubanos miles de millones de dólares, señaló.

«La comunidad del Caribe, Caricom, recuerda con orgullo que fueron cuatro de nuestros estados miembros los que se unieron 1972 para romper el aislamiento diplomático de Cuba en este hemisferio».

Bajo la dirección invencible de Fidel, Cuba no solo sobrevivió, sino también emprendió el desarrollo de un sistema de salud pública de primera categoría, un sistema educacional en que el que nadie queda fuera, una capacidad de investigación científica e innovación en la industria farmacéutica que ha colocado a este país en los principales actores de este mundo, con una infraestructura deportiva reconocida por producción de campeones mundiales.

El fervor del compañero Fidel en su batallar contra el dominio colonial y la opresión, trascendió las fronteras de Cuba. Sus intervenciones en Mozambique y en la guerra de Angola cambiaron el rumbo de la historia en esas dos excolonias portuguesas, y desempeñaron un papel definitorio en la lucha para librar a Sudáfrica y al continente africano del flagelo del Apartheid.

Fidel fue un amigo de verdad, extendió la mano a los países recién independizados de la América Latina y el Caribe, a los cuales ayudó en las esferas en que Cuba ya tenía una relativa fuerza. Fue en especial evidente en la formación de médicos y otros profesionales de la salud, y en el otorgamiento de becas para el estudio de otras disciplinas.

Caricom estará por siempre agradecida de usted, y del pueblo de Cuba, por los grandes sacrificios que ustedes han realizado en medio de gigantescas adversidades, pues ustedes han mantenido durante decenios la formación de nuestros profesionales, en los órdenes bilateral y multilateral, indicó el presidente pro Témpore.

Resulta difícil identificar un sector en nuestras economías en las que Cuba y el compañero Fidel no hayan incidido para su mejoramiento.

Sin el menor temor a equivocarme les afirmó que nuestros servicios de salud estarían entre los más pobre, de no haber sido por la mano generosa de Fidel.

Reconocimos esos aportes cuando en el 2008 otorgamos al compañero Fidel nuestro honor cimero, la orden de la comunidad del Caribe, y Fidel ha sido la única personalidad no ciudadana de Caricom a la que dicha orden ha sido concedida.

Sin dudas el compañero Fidel fue uno de los gigantes políticos e icónicos de la segunda mitad del siglo XX. Fidel se suma al distinguido grupo de hermanos y luchadores por la libertad entre los que figuran Yasser Arafat y Nelson Mandela.

Hoy día, Cuba llora la perdida de un gran líder, de un maestro y de un padre, y compartimos con ustedes la pérdida y ese vacío. Nosotros también hemos perdido a un gran amigo y valioso.

Su recuerdo vive en nuestra misión de servir a nuestro pueblo y de contribuir en la construcción de un mundo donde reine la justicia y la paz.

Fidel Castro, como hombre de su tiempo, utilizó las herramientas a su disposición para lidiar con las realidades enfrentadas por Cuba, en su lucha contra la injusticia y la opresión.

En cuanto a mi persona, he perdido a un amigo y a un excelente maestro, un hombre que mostró un interés real en los desafíos de los pequeños estados insulares.

La mancomunidad de Dominica, en su momento oportuno, se cerciorará de que el aporte de Fidel a nuestra isla, y de hecho a la humanidad entera, sea inmortalizado en un memorial que sirva de ilustración a las generaciones futuras.

Hermano mío, con todo respeto, descanse usted en paz

¡Hasta la Victoria Siempre!

¡Vas bien Fidel!

¡Viva la Revolución Cubana!