SIGNIFICADO HISTÓRICO, SOCIAL, POLÍTICO Y ECONÓMICO DE LA REALIZACIÓN DE LA REVOLUCIÓN AGRARIA EN CUBA

Por: Msc. María Antonia Torres Cabrera

“Los campesinos son la mejor masa nacional y la más sana y jugosa, porque recibe de cerca y de lleno los efluvios y la amable correspondencia de la tierra, en cuyo trato viven”

Triunfa la gloriosa Revolución del 1ro de enero del 59, con ella surgen una serie de trasformaciones sociales, políticas y económicas que eran necesarias en los campos cubanos.

  1. Necesidad de romper la estructura agraria caduca del país

Aquí el objetivo es romper la estructura de dominación  externa que asfixiaba la economía en general y particularmente la agricultura, a través del latifundio cañero.

La transformación más importante: La 1ra Ley de Reforma Agraria (17 de mayo de 1959)

  1. Transformaciones socio-económicas

En 2 vías

Confiscación de los bienes  de los malversadores

Las nacionalizaciones

  1. Medidas encaminadas a lograr una redistribución inmediata de los ingresos a favor de las clases trabajadoras, eliminación del desempleo y elevación del nivel de vida de nuestro pueblo.

Importancia de la transformación revolucionaria de las relaciones capitalistas de producción en la agricultura que también tuvieron en Cuba algunas particularidades.

Composición de la Sociedad Prerrevolucionaria

Campesinado pobre y sin tierra

Obreros agrícolas

Pudiéramos apuntar que en Cuba fue estrictamente factible no dividir los grandes latifundios en pequeñas parcelas e incorporar directamente estas tierras a la propiedad estatal, entregando las mismas solo a los pequeños campesinos que ya estaban asentados en ellas.

El 3 de octubre de 1963 se firma la 2da Ley de Reforma Agraria marcando un carácter socialista y eliminando el capitalismo en la agricultura.

En los inicios de la conquista, la tierra fue declarada propiedad del Rey de España y entregadas a los colonizadores en inmensas extensiones, enmarcadas en hatos y corrales dentro de estos y también en las tierras realengas, fueron apareciendo sitios y estancias, más tardes  las vegas de tabaco surgiendo los sitieros, estancieros y vegueros, simiente y raíz del campesinado cubano.

El Comandante en Jefe Fidel  en el discurso pronunciado con motivo del XV Aniversario de la promulgación de la Reforma Agraria señaló:

“Los hombres que integraron las tropas de Carlos Manuel de Céspedes al inicio de la guerra, y los que integraron las tropas de Máximo Gómez y de las distintos jefes mambises eran fundamentalmente pequeños agricultores independientes, a los cuales se les sumaron muchos esclavos liberados por los patriotas”, es bueno señalar que el campesino fue el práctico, fue quien entregó su casa para hospital de sangre, fue el conocedor del monte,  en resumen fue  el apoyo logístico de la Revolución. Los campesinos cubanos secundaron las luchas independentistas en Cuba, primero por la independencia y por la tierra, para ellos la tierra era la posesión de la nación y en segundo lugar por que se sentían asfixiado por las rentas y la situación precaria en que vivían.

Frustrada la victoria mambisa por la intervención imperialista yanqui, el gobierno de ocupación dicto una serie de ordenes militares destacándose de ellas la Orden 62 que tenía carácter de Ley firmada el 5 de marzo de 1902 por la cual se decía subdividir las haciendas comuneras y que los campesinos asentados en ellas debían presentarse ante jueces con los pesos de posesión (propiedad de la tierra) ante estos tribunales creados al efecto, como la titulación de la tierra en Cuba estaba tan embrollada  fue prácticamente imposible para el campesino cubano victima de analfabetismo, que no tenia medios para hacerse oír ni defenderse presentar los mismos por lo que fue lanzado al camino real esta vez victima también de la guardia rural    y el decreto 566 dictado el 17 de mayo de 1907 por el gobierno de la 2da intervención en virtud de la cual hizo extensiva la aplicación de la Orden 62 al deslinde y división de toda clase de Finca Rustica, potreros, por lo que este Decreto recrudece aún más la situación del campesino. Amparados por estos decretos y ordenes militares grandes empresas y consorcios yanquis se apoderaron de  vastas extensiones de tierras agrícolas provocando el desalojo de más de 40 mil campesinos muchos de los cuales eran del ejercito mambí. Esta Ley fue la Ley del Despojo, hicieron legal el acaparamiento de las tierras nacionales por compañías extranjeras.

 

Un verdadero robo de tierra encubierta por una supuesta compra ocurrió en los primeros años del pasado siglo. Esta situación fue denunciada por Manuel Sanguily en discurso pronunciado ante el sanado en marzo de 1903 dada la voz de alarma ante el peligro que corremos a virtud de la usurpación de extranjeros que vienen a Cuba con el exclusivo objeto de adquirir a bajo precio cantidades inmensas de tierra.

La situación agraria de Cuba estaba caracterizada por las relaciones de explotación capitalista que concentraba en pocas manos la propiedad, mientras la mayoría de los que trabajaban la tierra no eran dueño de ellas y vivían en condiciones precarias.

Es bueno añadir que las condiciones de Neocolonia que tenia Cuba se acentuaba la mono producción, el monocultivo (caña de azúcar), en resumen la dependencia económica, política y social a los Estados Unidos.

Según el censo agrícola de 1943 la existencia de campesinos en Cuba de 143 mil y de ellos más del 70% no era propietarios de las tierras, y la mayoría del campesinado estaba en la condición de arrendatario, subarrendatarios, precaristas o aparceros, de manera  que pagaban una renta en dinero o especie por el derecho a trabajar una finca que no era suya.

Las luchas campesinas en Cuba contra los desaliños tienen una destacada importancia dentro de las luchas sociales desarrolladas en el país.

Algunos de los muchos intentos de desalojos   a partir de los años de la década de 1920, se paralizaron y se impidieron  por la movilización y firme protesta campesina. Por la solidaridad popular, pero en otros el lanzamiento se ejecuto con métodos brutales contra miles de familias campesinas que lanzaban por el camino rural, le quemaban sus bohíos, le daban golpiza y perdían los escasos medios que poseían.

Las fuerzas sociales que lucharon en el pasado con mayor firmeza contra el latifundio y el desalojo fueron los obreros agrícolas y los campesinos pobres, crearon sindicatos y asociaciones campesinas por ejemplo, después de su 1er Congreso en 1937 los líderes campesinos se trazaron como misión el crear una asociación nacional donde se sintieran representados, haciéndose realidad esta aspiración en su segundo Congreso Nacional de 1941, donde se crea la Asociación Nacional Campesina de Cuba, antecedente histórico de nuestra Asociación Nacional de Agricultores Pequeños.

Los campesinos cubanos libraron numerosas batallas en las que obtuvieron triunfos parciales, no debemos olvidar las luchas de los campesinos en el Realengo 18, en el Valle de Caujerí, en Zabala y Cebolla, en las Maboas, en Rancho Mundito y otros escenarios que marcaron pautas en las luchas de los campesinos cubanos, también sufrieron derrotas, dejaron muchos líderes y mártires en el camino, ejemplo Sabino Pupo, Niceto Pérez, Gabriel Valiente que adquirieron conciencia de su lucha.

En la historia de las luchas campesinas desde 1902 hasta 1958 y hasta nuestros días, están presentes la herencia mambisa y las tradiciones patrióticas en la actividad de todo el pueblo,  pero se sabe, la Revolución Cubana es un proceso de lucha que se inicio en 1868 y que duro 100 años, pasando por etapas históricas de heroísmo hasta el presente de las grandes realizaciones efectuadas por nuestro pueblo con ejercicio pleno de su libertad y soberanía.

El 26 de julio de 1953, jóvenes de la generación del centenario del apóstol no lo dejaron morir y se levantaron para limpiar tanta afrenta que se cometía contra todo nuestro pueblo, asaltando los cuarteles Moncada y Bayamo, este sería el motor pequeño que impulsara el motor grande de la Revolución.  

Nuestro Comandante en Jefe en el alegato histórico “La Historia me Absolverá planteó: “100 mil agricultores viven y mueren trabajando una tierra que no es suya, que tienen que pagar por sus parcelas como siervos feudales, que no pueden amarla, ni mejorarla, ni embellecerla, plantar un cedro o un naranjo porque ignoran el día que vendrá en alguacil con la guardia rural a decirles que tiene que irse”.

Por lo antes expuesto en esta defensa Fidel expresó de forma clara y sencilla todo un programa nacional que decía al pueblo cubano que los protagonistas de la heroica acción no se proponían un simple cambio de gobierno sino un profundo reordenamiento de la vida nacional.

El segundo de los seis aspectos de este programa dedicado al problema de la tierra expresaba de manera categórica: “La segunda Ley revolucionaria concedía la propiedad inembargable e intransferible de la tierra a todos los colonos, subcolonos, arrendatarios, aparceros y precaristas que ocupasen parcelas de cinco a menos caballerías de tierra, indemnizando el estado a sus anteriores propietarios a base de la renta que devengarían por dichas parcelas un periodo de diez años.

Mas adelante haciendo una reflexión de los distintos enunciados del programa, el compañero Fidel expresaba: “Un gobierno revolucionario, después de asentar sobre sus parcelas con carácter de dueño a los cien mil agricultores pequeños que hoy pagan renta, procedería a concluir definitivamente el problema de la tierra, primero: estableciendo como ordena la Constitución un máximo de extensión para cada tipo de Empresa agrícola y adquiriendo el exceso por la vía de la expropiación,   reinvidicando las tierras usurpadas al estado (…) segundo:Repartiendo el resto disponible entre las familias campesinas con preferencia las más numerosas, fomentando cooperativas de agricultores para la utilización común de quipos de mucho costo, frigoríficos y una misma dirección profesional y técnica en el cultivo y la crianza y facilitando, por último, recursos, equipos, protección y conocimientos útiles al campesinado.

De esta forma quedaban así expuestas de manera convincente, las proyecciones de los asaltantes al Moncada, respecto al programa agrario.

Es incuestionable que el programa del Moncada constituyó una bandera para el campesinado cubano, que sirvió de guía para continuar la lucha junto a todo el pueblo por su derecho a la tierra y por la plena independencia y soberanía de la Patria.

El día 21 de Septiembre de 1958 se celebra  el Congreso Campesino en Armas y el 10 de octubre de ese mismo año se promulga en la Plata, sede de la Comandancia General del Ejército Rebelde en la Sierra Maestra, la histórica Ley # 3 sobre el derecho de los campesinos a la tierra, conocida popularmente como Ley Agraria de la Sierra.

Esta primera legislación revolucionaria dispuso: “Se concede la propiedad de la tierra que cultive a los poseedores de tierras del Estado, así como a los arrendatarios, subarrendatarios, aparceros, colonos, subcolonos y precaristas que ocupen lotes de 5 ó menos caballerías de tierra particular, y a los cuales se les expedirán títulos de propiedad con límites y requisitos establecidos en esta Ley”

También en sus artículos 8 y 9   se expresaba “Las Tierras del Estado se adjudicarán gratuitamente a sus poseedores hasta una extensión no mayor de 2 caballerías”

Esta Ley establece el compromiso de la Jefatura del Ejercito Rebelde de legislar eliminando el latifundismo una vez lograda la victoria del pueblo y que la misma seria aplicada de inmediato representando para los campesinos de todo el país la ratificación convincente de que en los hombres del Moncada y del Granma había la firme decisión de convertir en realidad los postulados de “La Historia me Absolverá” y que si triunfaba el proceso revolucionario esta vez si habría una Reforma Agraria verdadera.

Y al triunfar la Revolución el 1ro de enero de 1959 como el mejor homenaje a los mártires del campesinado que habían caído luchando por el derecho de cultivar la tierra, todos fueron aliados de la Revolución, de sus medidas en plena alianza con los obreros,  el gobierno revolucionario promulgó la histórica 1ra Ley de Reforma Agraria el 17 de mayo de 1959, haciendo realidad los sueños y aspiraciones del hombre del campo que hasta el triunfo revolucionario había sido olvidado por lo gobiernos de turno.

La Ley de Reforma Agraria promulgada por la Revolución cubana removió los cimientos del régimen de  propiedad fuerza-latifundista imperantes en el país y dio comienzo a profundas transformaciones en el agro cubano, por lo que como expresa el Co. Fidel, más que de Reforma Agraria, podemos en propiedad hablar de una verdadera Revolución Agraria.

Veamos algunos de los rasgos principales de esta trascendente ley:

  • Proscribió el latifundio, estableciendo el límite máximo de tierra que podía poseer una persona natural o jurídica de 30 caballerías (402,6 ha.) aunque admitiendo excepciones por áreas dedicadas a determinados cultivos, caña, arroz y ganadería que reunieran los parámetros productivos establecidos por la propia Ley. En estos casos se admitía la propiedad de hasta 100 caballerías (1342 ha.).
  • Entregó gratuitamente la tierra que trabajaban hasta una extensión de 5 caballerías (67 ha) a todos los arrendatarios, subarrendatarios, colonos, subcolonos, aparceros y precaristas del país, beneficiando a más de 100 mil campesinos, (aunque la ley establecía la entrega gratuita de tierra hasta dos caballerías ( 26,84 ha) y que el resto hasta 5 caballerías deberían adquirirla sus poseedores mediante pago aplazado, de hecho todos los agricultores que cultivaban tierra mediante el concurso familiar, siempre que no practicaran el arrendamiento, o le aparecería hasta el límite de 5 caballerías, recibieron gratuitamente la tierra.
  • Nuestro Comandante en Jefe en el discurso en el banquete por el día del abogado el 9 de junio de 1959, refiriéndose a la Ley de Reforma Agraria expresó….-

Pero vale decir dos cosas: en primer término ¿Cómo no calificaron de totalitaria la constitución de 1940? Porque la constitución de 1940 decía que la ley proscribe el latifundio y la ley señalará un máximo de extensión de tierra para determinar cada tipo de cultivo agrícola-industrial.  La ley señalará el máximo de extensión de tierra más como nunca la ley señaló el máximo, la constitución esa democrática más cuando se señala el máximo, como el máximo que se señaló no era de 30 mil caballerías, sino de 30 ¡Ha! Entonces la constitución La Ley no es democrática.

  • Siguiendo con los principios trascendentales de la Ley podemos decir que se creó el Instituto Nacional de Reforma Agraria (INRA) como entidad autónoma y con personalidad jurídica propia para la aplicación y ejecución de la Ley.
  • Se dotó al INRA de un departamento de crédito agrícola y a la vez se estableció que el Banco de Fomento Agrícola de Industrial adoptaría su política de créditos a las determinaciones del Instituto Nacional de Reforma Agraria.
  • Un aspecto importante a tener en cuenta al examinar el contenido y la aplicación de esta Ley es el referente a que los grandes latifundios, tanto los que estaban improductivos como los explotados mediante el trabajo salarial, no fueron fragmentados. Estas tierras pasaron a patrimonio del Estado, lo que posibilitó la creación del Sector Agropecuario estatal que contó ya desde entonces, con el 40 % de tierra agrícola del país.
  • Es de señalar también como, paralelamente con la aplicación de la Ley, para el éxito de la Reforma Agria, el Gobierno Revolucionario adoptó un conjunto de medidas decisivas tales como: Otorgamiento de crédito oficial a bajo interés, fijación de precios oficiales para los productores del agro, abastecimientos, servicios de maquinarias y asesoramiento técnico.
  • Los campesinos cubanos no habían de sufrir las amargos decepciones de los campesinos de otros países, beneficiados por supuestas reformas agrarias, al no recibir el crédito con la cuantía necesaria, ni la garantía de mercados seguros y precios justos para sus cosechas en el transcurso de unos pocos años, victimas de prestamistas, garroteros e intermediarios, se han visto nuevamente convertidos en aparceros, arrendatarios o simples asalariados o mezcla de todas estas categorías transcurrían en países hermanos de América Latina.
  • Como es fácil observar, con el límite de 406 ha., establecido por la Primera Ley de Reforma Agraria, si bien se afectó el gran latifundio nacional y extranjero, no ocurrió así con el sector de la burguesía agraria nativa, que en lo fundamental sufrió pocas afectaciones. Un grupo de aproximadamente 10 mil tenedores de tierra continuaron en posesión de 1725 404 ha., lo que representaba un poco más de tierra del sector privado.
  • En contraste con la actitud del campesinado trabajador de pleno respaldo a la Revolución agraria, los campesinos ricos, movidos por sus intereses de clases y obedeciendo las dictadas del imperialismo yanqui, se pasaron a las filas de la contrarrevolución.

Si bien dado el carácter socialista de la Revolución, una segunda Ley de Reforma Agria, era inevitable, hay que señalar como los burgueses agrarios con su actitud hostil al proceso revolucionario, de sabotajes a los planes de producción, negándose a cultivar su caña, no atendiendo el ganado y forestando la bolsa negra en deterioro del acopio estatal y peor aún convirtiendo sus fincas en centro de aprovisionamiento a las bandas de forajidos alzados en armas contra la Revolución, precipitaron su extinción como clase.

Frente al acoso imperialista y la actitud adoptada por los burgueses agrarios,  la Revolución se vio en la necesidad de tomar medidas que privasen a la contrarrevolución interna de su base material de apoyo y como quiera que las fincas de los burgueses agrarios desempeñaran un importante papel en ese orden, se hizo impostergable la promulgación de una 2da. Ley de Reforma Agraria, la cual fue aprobada el 3 de octubre de 1963.

Esta Ley redujo a 5 caballerías (67 ha.) el límite máximo de tenencia de tierra y, las áreas excedentes del límite fijando fueran nacionalizadas  pasaron a engrosar el Patrimonio del Estado.

La Ley facultaba al Presidente del INRA para exceptuar de su aplicación a aquellas fincas que mantuvieran excepcionales condiciones de producción y cuyos dueños o poseedores hubieran demostrado una plena disposición a cooperar con la realización de los planes de producción de acopio agropecuario.

  • El sector campesino, depurado de los elementos burgueses, enemigos de la revolución, se hizo más homogénea y en consecuencia, quedó más fortalecida la Alianza Obrera Campesina.

Quedaron así definidos, los dos pilares como expresara el co. Fidel, en los que a partir de entonces se asentaría el desarrollo agrícola del país.  El Sector estatal y el Sector de los Pequeños Agricultores.

Como se ha demostrado en los documentos desclasificados del Departamento de Estado de los EE. UU los primeros enfrentamientos contra la ley de Reforma Agria ocurrieron antes de que fuera promulgada.

 

El Gobierno estadounidense a través de su embajada en La Habana, trató de alentar y presionar a los elementos reformistas que en aquellos momentos integraban el Consejo de Ministro del Gobierno Revolucionario, para que se opusieran a una legislación agraria tan profunda como la que se proponía alcanzar la Revolución Triunfante, en el Programa del Moncada y en segundo lugar la de ser aprobada fuera imposible la aplicación de su contenido socio-económico.

 

A partir de la aplicación de esta ley se agudizó el diferendo de Estados Unidos-Cuba.

Para profundizar en estos temas podemos remitirnos al libro. Confrontación EE-Cuba de Tomás Díaz Acosta.

Conclusiones

Con la “Ley de Reforma Agraria”, transformación de mayor importancia en la vida económica del país,  se asestó un duro golpe a la propiedad latifundaria en Cuba, desaparecieron de nuestros campesinos el miedo al desalojo y a la guardia rural, ya podían trabajar la tierra porque ésta era suya, aunque como subrayo nuestro Comandante en Jefe el 3 de junio de 1998…”Lo que menos le dimos a los campesinos fue tierras, nos dimos algo que vale mucho mas que tierras, que se llama Independencia, Patria, Soberanía, Dignidad  y condición de seres humanos.

Con esta Ley el Estado cubano le garantizó al campesino los créditos, mercados seguros para sus producciones y todo cuanto necesitaban para hacer más y mejor su trabajo. La Revolución humaniza el trabajo en el campo cubano.

 

A partir de las transformaciones revolucionarias de la agricultura se brindo una especial atención al sector de los pequeños campesinos, cuya incorporación posterior a formas de propiedad social se daría a través de su vinculación directa con los planes estatales y mediante la creación de las CPA.

 

La eliminación de la propiedad privada capitalista culminó en periodo de tiempo relativamente breve. Esto ofreció la oportunidad de crear en poco años un centro socioeconómico único a través del cual garantizar el desarrollo de las fuerzas productivas y de las relaciones socialistas de producción correspondientes a las mismas.

 

Además se agudizó el diferendo EE.UU.- Cuba (al decir del poeta llego el Comandante y mando a parar).

 

Contamos hoy con un campesino mucho más culto, con un alto sentido de colectivismo y que tiene como tarea número uno PRODUCIR PARA EL PUEBLO

Bibliografía

  • Hortensia Pichardo- Cuadernos Cubanos de Martí (1968)
  • Fidel Castro- La Historia me Absolverá (1953)
  • Antero Regalado- Las luchas campesinas en Cuba (
  • CIEM- Estudio acerca de la erradicación de la pobreza en Cuba (1989)
  • Jesús de Armas- Significado histórico, social, político y económico de la realización de la Reforma Agraria en Cuba (2001)
  • Fidel Castro- La Agricultura en Cuba. Tomo III (1998)
  • Maria Antonia Torres- Breve Reseña de las luchas campesinas en Cuba (2001)
  • Reinaldo Acosta Medina- Proyecciones del ideario martiano (1984)
  • Tomás Diez Acosta- Confrontación EE.UU-Cuba (2001)
  • Orlando Gómez- De la finca individual a la cooperativa agropecuaria (1983)
  • Fidel Castro- Discurso 1er encuentro de CCS Fortalecidas (3 de junio de 1998)
  • Granma (18 de mayo de 1989)
  • Granma (11 de mayo de 1999) Entrevista a Adelfo Martín
  • Granma (12 de mayo de 1999) Entrevista a Enrique Oituski
  • Granma (18 de mayo de 1999) “La Revolución le dio a los campesinos algo más que una Ley de Reforma Agraria”
  • Trabajadores (17 de mayo de 1999) “La 1ra gran siembra de justicia”