Cienfuegos ofrece un incentivo a la necesaria producción de alimentos

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Uno de los potenciales que tenemos en Cuba y que debemos reconocer para avanzar en diferentes frentes -dijo el presidente de la República Miguel Díaz-Canel, es “utilizar mejor el conocimiento, la ciencia, la tecnología y la innovación, y para ello no basta con tener capacidades humanas, también se requiere crear un sistema de trabajo con un enfoque de políticas públicas que asegure que ese potencial sea eficientemente utilizado”.

En reiteradas ocasiones el mandatario cubano nos convoca “a que las ciencias comanden el futuro de Cuba” y tal y como se ha demostrado en estas experiencias de pandemia “muchos de los complejos problemas que tiene el país, solo podrán ser resueltos a través de la ciencia y la innovación”.

Precisamente esa es la impronta que hoy tienen los Ministerios de Ciencia, Tecnología y Medio Ambiente (Citma), junto con el de la Agricultura, a fin de garantizar un desarrollo agropecuario con más ciencia, “cuestión que debe concretarse en el incremento de la producción de alimentos y medirse periódicamente”, subraya el Presidente cubano.

La realización periódica de varios talleres, todos conducidos por Díaz-Canel, han marcado un ritmo más acelerado de estas cuestiones que ya deben formar parte de la estrategia de ambos ministerios.

“La propuesta que se gesta en la provincia tiene un sistema de trabajo para dar cumplimiento a los acuerdos derivados de esos Talleres” -refiere Amara Morales Cordero, especialista de la Unidad de Ciencia en la Delegación Territorial del Citma.

“Para contribuir a potenciar el impacto de la ciencia en el sector industrial y agropecuario se evalúan los resultados obtenidos de la actividad de investigación, desarrollo, innovación y luego para su aplicación se tienen en cuenta los encadenamientos productivos y los programas priorizados que tributan a la seguridad alimentaria del país”, explicó.

A tenor de ello, se creó en este territorio un Grupo Territorial de Trabajo, integrado por entidades de ambos Ministerios en Las Tunas y otros afines, el cual tiene la responsabilidad de implementar un Sistema Integrado de Gestión del Conocimiento para el desarrollo sostenible a nivel local, tomando como base los sistemas de innovación, asistencia técnica y extensión agraria.

La iniciativa, al decir de la delegada del Citma, Gisela Olano Felipe, “no es una tarea fácil, pero tampoco imposible, pues significa también cambiar maneras de hacer arraigadas por muchos años y adecuarse al contexto actual con los cambios de la naturaleza porque hoy estamos llamados a una agricultura climáticamente inteligente”.

Por la otra parte, Luis Manuel Peralta Agüero, subdelegado general de la Agricultura en la provincia, manifestó que “en estos momentos se evalúan cuáles son los estudios concretos que se pueden aplicar a nuestros escenarios productivos, pues dadas las condiciones climáticas que presenta nuestro territorio, es la ciencia una fuente indispensable para mejorar los rendimientos pecuarios y los cultivos”.

Criterio al que se suma Gerardo González Quesada, jefe del Departamento de Ciencia y Desarrollo en la Delegación Provincial de la Agricultura, quien esboza “que con el objetivo de seguir avanzando con la ciencia y cerrando ciclos del proceso productivo ya se tiene creado este grupo, el cual se acompaña de una selección de ocho bases productivas, de ellas cuatro UBPC, dos CPA y dos CSS, cada una en un municipio de la provincia, donde se comenzarán a aplicar tecnologías y técnicas en función de incrementar la producción de alimentos”, detalló Gerardo.

“En las que sean de cultivos varios se analizarán variedades resistentes a las condiciones climáticas, las dedicadas a la ganadería se enfrascarán en la búsqueda de razas, aumentar su base alimentaria, y sobre todo qué hacer para transformar esa situación en un período corto”.

Asimismo, refirió que como bien expone nuestro Presidente es necesario chequear periódicamente estos programas, “por lo que el grupo se divide en tres subgrupos, con la finalidad de que todos los meses se pueda ir a esas bases productivas y monitorear los resultados técnicos y ver cómo progresa”.

De alta significación está valorado el vínculo de la Universidad tunera en el logro de los objetivos, no solo por el aporte de sus doctores en Ciencias y las investigaciones ya avaladas, sino que ahora los estudiantes de años terminales de la carrera de Agronomía, realizarán sus estudios dirigidos específicamente a apoyar desde la técnica estos esfuerzos en cada una de las bases agropecuarias.

En esta primera etapa se va a trabajar concretamente en el programa del arroz, junto con el desarrollo de otros granos como el frijol, maíz, sorgo, garbanzo; se enfatizará además en los cultivos varios, específicamente con los plátanos; dentro de las hortalizas el tomate, el pepino y demás de alto consumo y se potenciará, al mismo tiempo, el programa de bioproductos, junto con el de la ganadería, en la que se incluye porcino y avícola, explicó el jefe de Ciencia y Desarrollo de la Agricultura en la provincia.

Hay que poner en función todo lo que sea posible en el territorio para rescatar la economía y la producción de alimentos. Aprovechar todos los conocimientos y fortalecer nuestras reservas internas desde la gestión del conocimiento, la innovación, la ciencia y la tecnología, en permanente intercambio con los campesinos y los productores, permitirá producir más, desde los recursos locales, y lograr de una vez y para siempre el tan necesario encadenamiento productivo.